Asaja Castilla y León estima que la cosecha de cereal caerá un 42 por ciento este año y se situará en el entorno de los 4,7 millones de toneladas, una reducción motivada por las temperaturas extremas de mayo, y que todavía podría empeorar si en estas semanas de junio "aprieta el calor o irrumpen tormentas y granizos".