Los medios y buena parte de los analistas suelen poner el foco de sus comentarios económicos en las bolsas, la inflación, el mercado laboral o incluso la deuda pública. Todos estos indicadores son relevantes para la economía y tienen la capacidad de desencadenar una crisis si presentan desequilibrios. Sin embargo, hay otro tipo de desequilibrios, mucho más profundos, que pasan desapercibidos a menudo y que no paran de crecer en los últimos años.