¿Cuántas personas honestas más estamos dispuestos a perder antes de aceptar que la integridad no puede seguir siendo una excepción dentro del servicio público? Cuestiona Débora Aponte

Renunció porque es un hombre serio. Porque le sobra dignidad. Porque no es un buscón de ocasión. Porque no le tiene miedo al poder, opina Rafael Cox Alomar

¿Cuántas personas honestas más estamos dispuestos a perder antes de aceptar que la integridad no puede seguir siendo una excepción dentro del servicio público? Cuestiona Débora…