El 3 de junio de 1968 Valerie Solanas lo esperó en The Factory, el estudio del artista en Nueva York, y apretó tres veces el gatillo. Herido en el abdomen, fue declarado clínicamente muerto, pero la intervención desesperada de un médico lo reanimó. La mujer había amenazado ese mismo día con matarlo pero la policía no le dio importancia a la denuncia