En muchos aspectos, el mundo posterior a la pandemia ha sido como un calcetín al que se le ha dado la vuelta. En lo que atañe a la economía europea, el covid fue como un punto de inflexión en el que las economías del sur lo empezaron a hacer bien y las del norte mal. España y Portugal han ocupado los titulares con letras más grandes en este éxito económico con un crecimiento que ha permitido enterrar el denigrante fantasma de los PIGS (cerdos en inglés y acrónimo de los países mediterráneos señalados tras la Gran Crisis). En el siguiente escalón, Italia también ha tenido su cuota de noticias positivas con mención específica a un mercado laboral con datos históricamente buenos. Sin embargo, como pasa muchas veces, si hay luz también puede haber sombra.