La leyenda del fútbol español quiso adquirir el club hispalense con el respaldo de grupos de inversión, pero los accionistas mayoritarios rompieron las negociaciones.

Los accionistas del Sevilla aseguran que el 27 de mayo Sergio Ramos "y sus asesores declararon su expresa voluntad de no" cumplir el acuerdo.

Los dueños de la entidad acusan al campeón del mundo de intentar engañarles y buscar en el fondo la venta del Ramón Sánchez Pizjuán