La compra del Sevilla FC descarriló la semana pasada tras un desencuentro entre las familias que acumulan la mayoría de acciones y el proyecto comprador, liderado por Sergio Ramos y respaldado por el grupo Five Eleven. Tras un duro comunicado de los accionistas, el camero convocó una rueda de prensa en el Hotel Eurostars Torre Sevilla, donde trató los detalles de la operación. "Como siempre, y a pesar de la advertencia de por la mañana, quiero dar la cara y transmitir los mensajes. Tengo un vínculo muy especial con el Sevilla, hemos presentado un proyecto muy sólido en todos los aspectos para que el club recupere su lugar", arrancó el que fuera canterano del Sevilla. "La situación es muy delicada, tiene pérdidas importantes, también previstas para los próximos años. Desde el principio hemos tenido como objetivo ayudar al Sevilla para garantizar la viabilidad futura. Las condiciones han ido variando por ambas partes", aclaró en referencia a las condiciones de la compraventa. La primera oferta fue por el 85% del capital. Esta incluía una ampliación de capital de 80 millones de euros y un pago a los accionistas de 279 millones de euros a 3.175 euros por acción, pero más adelante, fue adaptada a una recomendación de LaLiga y los asesores del camero. El planteamiento final de la semana pasada, de nuevo para un 85% del capital, añadió una ampliación de 120 millones de euros, mientras que los accionistas recibirían el pago correspondiente en dos fases. El primero, de entre 105 y 141 millones de euros, y el segundo, de un mínimo de 137 millones. Según Ramos, la acción se seguiría comprando a 3.175 euros, en un total de 362 millones sin modificar el precio de la acción. "Hemos trabajado durante cuatro meses para ayudar al Sevilla, pero desde el miércoles pasado no hemos recibido respuesta. Yo sigo en Sevilla, seguiremos negociando. Si no recibimos ninguna comunicación más espero que sea porque tienen una oferta mucho mejor. Quiero darle las gracias al sevillismo, con nosotros o sin nosotros, queremos ver un Sevilla campeón", categorizó. El excentral mantiene la ilusión por adquirir el equipo andaluz: "A mí me gustaría, sigo con la esperanza. Nuestra oferta es una gran oportunidad. Podría salir a decir barbaridades, pero el único objetivo es cerrar la transacción. En el apartado deportivo vamos muy atrasados". "El tiempo corre en contra y la ampliación de capital se debe hacer antes del 30 de junio y todo lo que sea pasar de eso creo que es muy importante. La situación económica del club es muy delicada. A mí me gustaría que se resuelva cuanto antes porque hay muchos pasos que dar pero obviamente no puedes dar el segundo si antes no se da el primero que sería la venta y la transacción del club. No depende de nosotros, sigo aquí con la capacidad financiera que ya la hemos demostrado para la transacción y ponernos al frente del club lo antes posible", agregó un Ramos que sigue "muy ilusionado" con la compra.Y concluyó asegurando que son "flexibles" respecto a la oferta. "Estamos dispuestos a negociar en base a esa oferta. Pero las negociaciones tienen muchas fases. Independientemente de que haya terminado el periodo de exclusividad, sentémonos en paz. No podemos permitir ni un minuto más que se hable de una oferta que realmente no hemos hecho", zanjó.