La desigualdad económica ha sido uno de los fenómenos más estudiados por los economistas en los últimos siglos. La reducción de la misma fue uno de los propósitos (no el más relevante) de la creación de la Unión Europea. Con los fondos europeos se ha logrado que los países más 'atrasados' en términos económicos (situados al sur y este de Europa) converjan, al menos de forma parcial, poco a poco con los del norte. La desigualdad entre países se ha reducido generando una economía europea más compacta. Sin embargo, lo que pocos habrían previsto en ese momento es que la desigualdad iba a tomar una forma muy diferente, una forma generacional. Ahora, la gran desigualdad no es entre oriente y occidente de Europa o entre norte y sur, la gran diferencia de renta (y sobre todo riqueza) es entre ...