EL TOPO de la cocaína. Interceptaciones telefónicas detectaron que el capo de la droga Raúl Avendaño coordinaba la entrega de fusiles y proyectiles con el comandante PNP Arturo Cárdenas, quien se supone era parte de la lucha antidrogas. Un seguimiento comprobó que el jefe policial usaba su despacho para el negocio ilícito.