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Para sorpresa de los ayacuchanos, el lunes 18 de mayo un contingente de policías ingresó en el despacho del jefe del Departamento de Criminalística, el comandante PNP Arturo Cárdenas López, ubicado en la segunda planta del Complejo Policial del jirón 28 de Julio N.° 331, en Huamanga. Cárdenas parecía no saber lo que estaba pasando, hasta que le indicaron que quedaba bajo arresto por mandato judicial, así que lo enmarrocaron y se lo llevaron. No todos los días un alto mando policial es detenido por sus colegas.

Entre las funciones que cumplía el comandante Cárdenas estaba apoyar científicamente a los operadores de justicia, suministrando pruebas periciales para el esclarecimiento de complejos casos criminales. Entre ellos, el narcotráfico, una de las actividades más frecuentes en la región, donde se ubica el centro de producción de cocaína más extenso del país: el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM). A Arturo Cárdenas lo acusaban de trabajar para la mafia de la droga.

Cárdenas cooperaba con las investigaciones de la Dirección Antidrogas (Dirandro) y siempre estaba en contacto con los efectivos de esta dependencia. Hasta que agentes de inteligencia antinarcóticos interceptaron las comunicaciones del narcotraficante Raúl Avendaño López, el “Viejo”, un poderoso productor y exportador de cocaína del VRAEM. Descubrieron que el comandante de Criminalística era parte de la organización del “Viejo”.