Esta semana, el Govern autorizó la firma del nuevo contrato programa de la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) que debe dar al organismo fiscal un marco relacional estable con la Generalitat durante el periodo 2026-2029. Mediante este instrumento, dotado con 527 millones de euros, la Hacienda catalana podrá afrontar con más garantías su crecimiento humano y material con el gran objetivo (aún sin fecha) de recaudar el IRPF. Hasta que llegue este momento, la ATC no solo dimensionará su plantilla y se pertrechará de medios tecnológicos, sino que también abrirá nuevas sedes físicas, principalmente fuera de Barcelona.