El acuerdo, que busca instalar un grupo de trabajo para elaborar un plan de acción conjunto, fue alcanzado por Chile, Argentina, Perú, Bolivia y Ecuador. La iniciativa instauró plazos para avanzar en la coordinación de las naciones en materia de seguridad interregional.

En la cumbre se expondrán los desafíos de la cooperación internacional en la lucha contra la delincuencia organizada internacional.

Según sostuvo el ministro, el crimen organizado transnacional “se ha transformado en una de las principales amenazas”.