El argentino aprovechó el derrumbe físico del número uno del mundo y firmó la victoria más importante de su carrera para meterse por primera vez en la tercera ronda de un Grand Slam. El italiano llegaba invicto desde febrero, con 30 triunfos seguidos y cinco Masters 1000 consecutivos, pero terminó quebrándose y el cuadro de Roland Garros quedó abierto para cualquiera.

El italiano no pudo recuperarse físicamente bajo los 33° grados que azotaron París y el argentino sacó ventajas para ganarle en cinco sets

El argentino de 24 años se impuso en cinco sets al italiano, que evidenció problemas físicos cuando dominaba el partido