La Guardia Revolucionaria Islámica defendió su accionar asegurando que es “una seria advertencia para que el enemigo sepa que la agresión no quedará impune y que, si se repite”, la respuesta iraní “será aún más contundente”.

El líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, afirma que el Golfo Pérsico ya no será un “escudo” para Washington y dibuja un nuevo orden regional con su país a la cabeza

"El Ejército terrorista estadounidense, continuando con sus aventuras intervencionistas en la región", apuntaron desde Irán.