En mayo de 2026, la economía italiana se encuentra en una fase de fuerte frenada, con un crecimiento del PIB entre el 0,5 % y el 0,7 %, la última en un cuadro en el que Europa ve un panorama pintado de negro. Bruselas recorta las estimaciones de crecimiento de la mayoría de los sectores, y el comisario de Economía de la Unión Europea, Valdis Dombrovskis, advierte que los riesgos están orientados claramente al alza.

La Commissione riduce le previsioni sul pil, l’Italia si ferma allo 0,5 per cento e il petrolio torna sopra quota 100. Nell’Eurotower si apre il confronto su una nuova stretta…

En pocos meses, la perspectiva económica relativamente estable en la que prometía convertirse el 2026 ha dado un vuelco brusco. El conflicto en Oriente Medio y el alza de los…