El problema es que esa desazón se volvió costumbre. No importa el torneo, la frontera, la ubicación geográfica, el rival.

Fuertes gritos e insultos se escuchan a las afueras del coloso de la 57.

Hinchas de otros equipos y los mismos fanáticos de Millonarios, han reaccionado al papelón internacional.

El problema es que esa desazón se volvió costumbre. No importa el torneo, la frontera, la ubicación geográfica, el rival.

El volante puso la cara en medio del pésimo momento del club. Se lamentó por el fracaso en la Copa Sudamericana.