Después de una feroz batalla naval que se prolongó durante tres días, hace 85 años, el 27 de mayo de 1941, la Marina y la Aviación inglesas atacaron al Bismarck, el principal barco de guerra nazi en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Ingobernable y con más de cuatrocientos impactos en su estructura, el Bismarck fue hundido por su propia tripulación. Sobrevivieron solo 114 hombres de una dotación de 2221 tripulantes