Las economías del Pacífico, que incluyen países emergentes como Indonesia o economías maduras como Japón o Australia, afrontan los próximos años con una mezcla de impulso y cautela. Aunque siguen formando parte de una de las regiones más dinámicas del mundo, el ritmo de crecimiento empieza a moderarse pues el contexto internacional está marcado por las tensiones comerciales y las incertidumbre global.