El cohete más grande y potente del mundo superó con éxito la reentrada atmosférica y el despliegue de satélites. La explosión final en el Índico estaba contemplada por la empresa de Elon Musk.

Un día antes, la compañía aeroespacial suspendió el lanzamiento de ultimo momento por una falla del equipo terrestre.

El Starship, de 124 metros de altura, despegó desde Texas.