En el momento del naufragio, quien tenía los mandos de la nave era el jefe de máquinas, que ni siquiera tenía licencia.

La corte halló culpables del delito de negligencia tanto al capitán, de 56 años, como al jefe de la sala de máquinas, de 22, a quien condenó a dos años y seis meses de prisión

Según la investigación policial, el capitán no controlaba el timón en el momento del accidente, sino el jefe de máquinas que no tenía licencia.