A lo largo de 2025, los salarios en España crecieron más de un 3,5%, más que lo que se incrementaron los precios en ese mismo año, si bien, la brecha entre los ingresos netos de los trabajadores y la media de los países del entorno se ensanchó. Así lo ponen de manifiesto los últimos datos publicados por Eurostat, que reflejan una diferencia de 3.500 entre las ganancias de un español y el promedio de la eurozona, una vez descontados los impuestos y las cotizaciones a la Seguridad Social.