A lo largo de 2025, los salarios en España crecieron más de un 3,5%, más que lo que se incrementaron los precios en ese mismo año, si bien, la brecha entre los ingresos netos de los trabajadores y la media de los países del entorno se ensanchó. Así lo ponen de manifiesto los últimos datos publicados por Eurostat, que reflejan una diferencia de 3.500 entre las ganancias de un español y el promedio de la eurozona, una vez descontados los impuestos y las cotizaciones a la Seguridad Social.La estadística difundida esta semana usa un trabajador soltero y sin hijos que gana el salario medio como base para la comparación internacional. Este perfil tiene unos ingresos netos de 25.262 euros en España mientras que el promedio de los países que utilizan el euro ya asciende a 28.770 euros, una distancia que se ha incrementado en 114 euros en un año (un 3,3%). La media de la Unión Europea, por su parte, se sitúa en 26.928 euros, de forma que la distancia con España es inferior, pero también aumenta más de un 15% respecto a 2024.
Los incrementos salariales que se negociaron en los convenios colectivos o el aplicado en el Salario Mínimo Interprofesional -elevado un 4,4%- respecto al año anterior, no consiguieron atenuar la brecha que existe respecto a los trabajadores que se encuentran en la misma situación en Francia, Alemania o Países Bajos, debido a que la parte del salario bruto destinado al abono del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y a las cotizaciones sociales también aumentó, sobre todo para estos trabajadores.








