El conflicto en Oriente Medio ha golpeado a la economía global, desatando la mayor crisis energética de la historia, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Los efectos del cierre del estrecho de Ormuz en el suministro de energía han elevado el riesgo de una escasez de queroseno que ha puesto en guardia a las aerolíneas, amenazando con golpear la actividad económica ligada al turismo de verano, época en la que Fatih Birol, director de la AIE, considera que el crudo puede descender hasta la zona roja. En este escenario, y a la espera de que EEUU e Irán alcancen algún tipo de acuerdo de paz, Francia ha decidido reforzar su programa de ayudas para hacer frente al incremento de los precios de los carburantes.

El año pasado sufrieron mucho cuando el barril de crudo estaba por debajo de los 70 dólares

El Fondo argumenta que las ayudas mantienen alta la demanda de carburantes pese a la escasez, lo que encarece el suministro energético y presiona a la economía