El mandatario boliviano, con apenas seis meses en el poder, enfrenta la presión social, principalmente de indígenas, campesinos y mineros

Protestas comenzaron desde hace dos semanas con la exigencia de un aumento salarial y, luego, derivaron en pedidos de renuncia del presidente.

El exmandatario señaló que tampoco hay cortes de camino y que lo que se está dando es una marcha.