El analista político boliviano Hernán Cabrera Maraz advierte sobre la existencia de una estrategia de desestabilización impulsada por sectores radicales que, ante el temor de perder su influencia histórica, buscan forzar la salida anticipada del gobierno.

Protestas comenzaron desde hace dos semanas con la exigencia de un aumento salarial y, luego, derivaron en pedidos de renuncia del presidente.

El presidente Rodrigo Paz ha tomado el gobierno, pero no el poder, y es víctima de una conspiración que intenta derrocarlo para mantener el narcoestado y la impunidad