Nadie podía creerse que el presidente no fuera a dar explicaciones y que, en su lugar, optaría por envolverse en la bandera del populismo y del ataque desesperado. Pero así fue

Nadie podía creerse que el presidente no fuera a dar explicaciones y que, en su lugar, optaría por envolverse en la bandera del populismo y del ataque desesperado. Pero así fue

El ánimo entre las filas socialistas lo describía esta semana en el Congreso una dirigente con una metáfora macabra: “Nos han cortado un brazo, luego el otro, luego las piernas.…