Los manifestantes lanzaron piedras y detonaron cargas de dinamita.

El presidente Rodrigo Paz ha tomado el gobierno, pero no el poder, y es víctima de una conspiración que intenta derrocarlo para mantener el narcoestado y la impunidad

Protestantes provienen de sectores campesinos, indígenas y obreros leales al exmandatario, que se oponen a las medidas económicas que planea implementar Paz.