El último estudio llevado a cabo desde Begiraleak, el proyecto promovido por la Diputación Foral de Bizkaia y la Universidad de Deusto para mejorar la calidad de vida de las personas mayores y sus cuidadores, sitúa en primer plano una realidad que empieza a condicionar de forma decisiva el modelo económico vasco: el crecimiento ya no se explica únicamente por la industria, la innovación o la internacionalización, sino cada vez más por la propia evolución demográfica y sus consecuencias sanitarias.