El affaire Adorni, en vez de moderarse, tiende a complicar más a un gobierno en ebullición.

El Presidente se irritó con dos periodistas cercanos por las preguntas sobre el destino del jefe de Gabinete. El desprecio como combustible. Y la larga agonía de Adorni.

El affaire Adorni, en vez de moderarse, tiende a complicar más a un gobierno en ebullición.

La primera enfrenta planteos de nulidad por supuestas irregularidades; Adorni concentra la agenda mediática. El contraste expone el peso judicial y económico de un expediente…