El golpe de palacio para derribar a Keir Starmer y nombrar a un nuevo primer ministro en el Reino Unido se ha puesto por fin en marcha tras varios días de fintas, amenazas y faroles. Poco antes de las 14.00, hora peninsular española, ha dimitido Wes Streeting, el ministro de Sanidad y uno de los candidatos más esperados para unas hipotéticas primarias laboristas. Y en su carta de renuncia ha dejado claro cuál es el plan que va creciendo por minutos: unas primarias largas, durante el verano, que abran la puerta a presentarse a todos los aspirantes y permitan renovar -o confirmar- el Gobierno para la 'vuelta al cole' de septiembre, con un favorito claro: el alcalde de Mánchester, Andy Burnham.

Wes Streeting, centrista y más popular que el actual líder, es el primer miembro del Gobierno en lanzarse en público para intentar abrir una carrera en el Partido Laborista, pero…

La dimisión del diputado Josh Simons abre la puerta a que el alcalde del Gran Manchester, Andy Burnham pueda competir con su candidatura