Las reacciones de la población y la diáspora iraníes frente a las advertencias de la Casa Blanca oscilan entre la cautela, la indignación y el escepticismo

Las reacciones de la población y la diáspora iraníes frente a las advertencias de la Casa Blanca oscilan entre la cautela, la indignación y el escepticismo

Las reacciones de la población y la diáspora iraníes frente a las advertencias de la Casa Blanca oscilan entre la cautela, la indignación y el escepticismo

La amenaza de destruir el país queda en suspenso, como otros avisos anteriores, en medio de frecuentes contradicciones sobre la marcha del conflicto