Padecer un trastorno mental no es un motivo para privar a nadie del ejercicio de los derechos que asisten a cualquier ciudadano

Padecer un trastorno mental no es un motivo para privar a nadie del ejercicio de los derechos que asisten a cualquier ciudadano

La muerte de la joven parapléjica de 25 años ha servido de ariete a los grupos que se oponen al derecho a la muerte digna y ha revelado algunas fragilidades de la ley