Mientras el estrecho de Ormuz está severamente restringido por la presión de Irán, otro punto estratégico del mapa marítimo del Medio Oriente enfrenta una creciente amenaza: Bab el-Mandeb. El avance de los hutíes de Yemen hacia este paso que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, y la toma de posiciones clave, han elevado el temor de que el grupo respaldado por Teherán pueda convertir esa ruta esencial del comercio mundial en un nuevo foco de inestabilidad. Ante ese escenario, Arabia Saudita ha pedido a Estados Unidos que ataque a los hutíes, pero el presidente Donald Trump se negó a intervenir directamente.