Javier Milei volvió a reunir este lunes a todo su gabinete en la Casa Rosada con dos asuntos que empiezan a convertirse en una constante de las conversaciones internas del Gobierno: Malvinas y la marcha de la economía. El encuentro sirvió, además, para ordenar la estrategia de una semana en la que buena parte de la discusión política se trasladará al Congreso y que tendrá esta misma tarde otro capítulo, cuando el Presidente reciba a diputados y senadores oficialistas en Balcarce 50.
La cuestión Malvinas ocupó una parte importante de la reunión. Después del giro que Milei imprimió en las últimas semanas alrededor del reclamo de soberanía, el Gobierno repasó los primeros movimientos de la estrategia y ratificó ante los ministros la decisión de mantener y profundizar el rumbo adoptado.
El encargado de actualizar el estado de situación fue el canciller Pablo Quirno, quien detalló las denuncias penales y las notificaciones realizadas durante los últimos días contra distintas empresas vinculadas con actividades en las islas. La exposición funcionó también como antesala de la próxima etapa de la ofensiva: el desembarco de la discusión en el Congreso.
Durante el encuentro, los funcionarios repasaron los últimos detalles del proyecto de ley que esta semana tomará estado parlamentario en la Cámara de Diputados y que forma parte de la batería de medidas con las que la Casa Rosada busca endurecer su posición frente a las compañías que operan en Malvinas sin autorización argentina.














