NoticiaEl presidente Abelardo De La Espriella anunció que su gobierno establecerá un protocolo nacional para determinar cuándo las autoridades podrán acutar.Presidente Abelardo De La Espriella en consejo de ministros en Barranquilla. Foto: Presidencia.PERIODISTA14.09.2026 08:58 Actualizado: 14.09.2026 09:04
El anuncio más controversial que hizo anoche el presidente Abelardo De La Espriella, durante una hora de alocución, fue la creación de un protocolo que permitiría a la Policía ingresar a los campus universitarios en caso de disturbios."La autonomía universitaria no significa autonomía en materia de orden público ni convierte los campus en territorios sustraídos de la Constitución. Por eso, he dado instrucciones claras para establecer un protocolo nacional de actuación que permita distinguir cuándo estamos frente al ejercicio legítimo de la protesta y cuándo existen hechos de violencia", dijo el jefe de Estado.El anuncio ha provocado una ola de reacciones en las últimas horas. Sectores afines al mandatario respaldan la decisión, mientras que críticos mostraron su preocupación.Abelardo de la Espriella Foto:Presidencia."La autonomía universitaria no es patente de impunidad. La universidad es para estudiar, no para esconder vándalos, jíbaros y reclutadores. El que quiera protestar en paz, que proteste. El que quiera delinquir, que lo haga fuera y pague", señaló la exsenadora María Fernanda Cabal.El también exsenador Juan Manuel Galán explicó que la autonomía universitaria nació con la Reforma de Córdoba de 1918, como respuesta a la intromisión del poder político en las universidades y a la persecución de profesores y estudiantes por sus ideas. No obstante, Galán precisó que "las universidades no están por fuera de la ley. Una cosa es proteger la libertad de cátedra y el pensamiento crítico; otra, muy distinta, es permitir la fabricación de papas explosivas o la venta de drogas. La ley debe aplicarse a todos"."La autonomía universitaria no es absoluta. Las universidades tienen protección constitucional, pero eso no quiere decir que el código penal y las normas del país no rijan dentro de los campus universitarios. ", expresó el representante Daniel Briceño (Centro Democrático).Disturbios en entrada de la Universidad Nacional de la Calle 26. Foto:Foto: César Melgarejo/ El Tiempo @cesarmelgarejoaPor su parte, la representante a la Cámara del Pacto Histórico por el Valle del Cauca, Ana Erazo, aseguró que se configura un "atentado" contra la autonomía universitaria. "Con esto el señor Abelardo De La Espriella empieza a mostrar lo que podría convertirse en una retaliación brutal contra el movimiento estudiantil, contra su capacidad de organizarse y movilizarse, y contra miles de jóvenes que históricamente no han acompañado su proyecto político", indicó.En el Concejo de Bogotá, la concejala Heidy Sánchez (Pacto Histórico) sostuvo que "para un gobierno que sataniza y criminaliza la protesta, esta orden es un cheque en blanco para reprimir al movimiento estudiantil. Bajo la excusa de “combatir el vandalismo”, se abre la puerta a que la fuerza pública entre a las universidades y persiga a quienes se organizan y levantan la voz, ignorando que la movilización pacífica es un derecho".Una postura similar dejó ver el representante Jaime Raúl Salamanca (Alianza Verde):" La autonomía universitaria se defiende. Provocar a los jóvenes no es de un buen líder. Diálogo y educación de calidad. Eso es lo que se necesita en este país con la juventud universitaria. Estaremos atentos!".JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZRedacción Política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













