Hay un giro en el Gobierno Nacional que es difícil de asimilar para muchos dirigentes de la oposición: que el mismo Javier Milei que supo definirse como un admirador de Margaret Thatcher y que abona la teoría de respetar la voluntad de los kelpers sobre el reclamo de Malvinas es el mismo que anunció, en cadena nacional, un proyecto de ley sobre la soberanía argentina en Malvinas. También es el mismo que le dio la espalda al Congreso al asumir y lo calificó "nido de ratas". Hoy, buena parte del modelo de su gobierno está concentrado en la Casa de las Leyes. El Gobierno se reunirá este lunes 14 con legisladores propios para terminar de definir los detalles y será el propio jefe de Estado quien encabezará ese encuentro, algo que tampoco es común en la gestión libertaria. En el Ejecutivo todavía no definieron si serán uno o dos proyectos distintos los que se enviarán al Parlamento. El corazón de la iniciativa es una reforma a la ley impulsada en 2011 por el entonces diputado Fernando "Pino" Solanas, que estableció sanciones económicas para las empresas que exploran hidrocarburos en la plataforma continental en disputa con el Reino Unido. Milei quiere endurecer ese esquema, y el propio Gobierno ya anunció sanciones y denuncias contra varias de esas compañías. En paralelo, los ministros Carlos Presti (Defensa) y Pablo Quirno (Cancillería) viajaron a Tierra del Fuego para reencauzar la obra de la Base Naval Integrada, un proyecto que, paradójicamente, la propia gestión libertaria había frenado. El diputado Jorge Taiana le detalló a PERFIL el estado real de esa obra: se inició en 2021 y se avanzó apenas un 9%, un porcentaje que a primera vista luce escaso pero que, aclaró, debe leerse con una salvedad climática: en Tierra del Fuego solo se puede construir entre octubre y mayo, unos siete meses al año. "Luego vino este gobierno y no hizo absolutamente nada, la frenó por completo", sostuvo el exministro de Defensa.