Unos lloraban y otros saltaban hace tan s�lo cinco meses. Fue la Cartuja testigo del �ltimo enfrentamiento entre ambos y del t�tulo donostiarra pese al favoritismo rojiblanco. El Atl�tico llegaba a Donosti con necesidad y dudas. Dos circunstancias muy negativas en el mundo del futbol. Sin nueve, de nuevo. El Cholo ten�a que recuperar la din�mica positiva tras dos derrotas consecutivas, en San Mam�s y Anfield, para no perder comba en LaLiga, como ocurri� demasiado pronto el curso pasado. La gran progresi�n en los torneos del ko fue ilusionante, pero termin� sin �xitos. No se puede decir que el Atl�tico se fuera con un �xito de Anoeta, pero s� con una victoria. Inmerecida y gracias en parte a una irresponsabilidad de un joven con una mano donde no hab�a que ponerla. Ochieng dio la oportunidad y Grimaldo la aprovech�. Luego, ya con el partido muerto, David quiso reivindicar su presencia en el club rojiblanco y Giuliano en el once. [Narraci�n y estad�sticas, 0-3]No quiso comenzar el equipo, ayer de negro, con los brazos bajados y apur� a la Real hasta la l�nea de Remiro. No obstante, el equipo de Matarazzo, con Oyarzabal multiplic�ndose tanto en la creaci�n como en los tres cuartos, acept� gustoso el envite. Duelo igualado con dos conjuntos apretando los espacios y tiempo para jugones. Kang-In Lee, uno de los que estaba en el campo, ya amag� primero con un disparo muy suyo con recorte hacia dentro y disparo al primer palo, pero el bal�n se fue desviado. Poco despu�s, le puso un centro en la cabeza de Hjulmand, que por poco emboca el dan�s.Iba a necesitar el Atl�tico de mucha participaci�n del coreano y de Baena. La baja de Barrios, una m�s del canterano, dejaba un mediocampo colchonero muy f�sico, con Llorente junto a Hjulmand, pero con poca capacidad creativa. La opci�n era aprovechar la velocidad de Lookman y de Giuliano, un jugador muy discutido en este inicio de temporada.Del lado realista, al que se vio mucho m�s activo tras su ausencia por una operaci�n quir�rgica fue a Guedes. El portugu�s fue un pu�al la temporada pasada y en los primeros 15 minutos ya dio chispazos del nivel que alcanz�. Gracias a sus diagonales, los donostiarras se sacudieron el dominio inicial rojiblanco. Pero lo cierto es que las alternativas de uno y otro lado fueron de mucho ladrido y poca mordida.Quiz�s las m�s claras fueron las del lado realista y m�s por una siesta de la defensa atl�tica en su �rea, m�s que por m�rito propio. Aunque el disparo de Guedes justo antes del minuto 40, que bloque� Hjulmand con la cara, fue pura electricidad portuguesa. La otra fue la de Sucic a la salida de un c�rner. Un bal�n que nadie revent�, especialmente pasivos estuvieron el propio dan�s y Grimaldo, pero el croata no atin� a introducirlo en la porter�a.El Atl�tico comenz� la segunda mitad tras 200 minutos sin anotar un gol en liga. Hay algo que falla en la definici�n rojiblanca y si el equipo fue una apisonadora ante el Sevilla, especialmente en la primera mitad, esos 45 minutos fueron m�s la excepci�n que cumple la regla. No termina de encontrar la referencia Simeone en punta. Lookman se ha mostrado impreciso y perdido en esa posici�n, Baena fue flor de un d�a, Juli�n dio muestras de recuperaci�n ante el Liverpool y David a�n no ha entrado como opci�n para arrancar. Sorloth, por otra parte, a quien se le vio fuera este verano, no es opci�n todav�a.Mientras, viendo que los colchoneros no terminaban de hacer da�o arriba, la Real se iba creciendo apoyada en su p�blico y en el despertar de Barrenetxea, casi in�dito en la primera mitad. El extremo donostiarra se aprovech� de las dudas en defensa que est� despertando Grimaldo en este inicio como rojiblanco. No termina el ex del Bayern de funcionar como lateral y el Cholo, de momento, s�lo ha utilizado carrileros en ciertas fases de algunos encuentros.Penalti rid�culoSimeone dio media hora a David, para tener referencia arriba y ubicar a Lookman en su posici�n. Pero el equipo no termin� de encontrarles. As� que el canadiense se encontr� a s� mismo en una contra y Remiro impidi� el primer tanto del delantero. Otro cambio que sali� con ganas fue el canterano Arnau Ortiz, el�ctrico en cada acci�n. Sin embargo, con el partido muriendo, otro sustituto, pero este del bando donostiarra, concedi� un bal�n de ox�geno a los de Simeone con un penalti rid�culo. Lo anot� Grimaldo para beneficio individual y colectivo.El final ya fue rematar a un muerto, pero sirvi� como motivo de reivindicaci�n. David, de su llegada, y Giuliano de su titularidad. Parece mentira que el equipo, que le cuesta un mundo ganar fuera, haya goleado a una Real que tuvo m�s picante. Pero as� es la vida y el f�tbol. Ox�geno para el Cholo.
Goleada in extremis del Atl�tico a una inocente Real Sociedad
Unos lloraban y otros saltaban hace tan s�lo cinco meses. Fue la Cartuja testigo del �ltimo enfrentamiento entre ambos y del t�tulo donostiarra pese al favoritismo rojiblanco....








