Un investigador de inteligencia artificial (IA) que abandonó la empresa Anthropic ha declarado que las personas que trabajan en esta tecnología sentían un “miedo genuino” ante la velocidad de sus avances y lo que esto podría suponer para la humanidad.

“Creo que, si no frenamos el ritmo actual de progreso, existe una gran probabilidad de que todos muramos en un futuro inmediato”, afirmó.

Jacob Coxon hizo estas declaraciones a la BBC después de que su publicación sobre los peligros de la IA —difundida tras su renuncia— se hiciera viral en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en el sector.

El antiguo jefe de Coxon, Dario Amodei (director de Anthropic), pidió recientemente que se ralentizara el desarrollo de la IA, aunque algunos han cuestionado las motivaciones que hay detrás de esta petición.

Los líderes de dos empresas rivales de IA, Sam Altman (de OpenAI) y Elon Musk (de xAI), han expresado su acuerdo con la propuesta de Amodei de ralentizar el ritmo y establecer regulaciones en todo el sector, así como de implementar una supervisión independiente del desarrollo de modelos de IA.