El Barça no para de marcar goles, a veces a consecuencia del juego y en ocasiones simplemente por inercia, como pasó en el Ciutat de València, un estadio en el que nadie había ganado desde febrero, protagonista de seis victorias consecutivas, la última por 5-2 ante el Betis. La pegada de los barcelonistas marcó la diferencia ante el bravo Levante. El equipo de Flick tuvo que ganar el partido con los titulares y con los suplentes después de que el plantel de Luís Castro amenazara con un remonte histórico ante el líder de la Liga. A favor de corriente desde el inicio, el Barcelona se abandonó cuando el marcador era de 0-3. Una mala decisión porque no sabe descansar con la pelota ni defender a los adversarios que le atacan sin miedo, de forma desacomplejada, como el Levante. El 2-3 duró suficientemente como para que Flick se impacientara y mirara el reloj para saber cuánto tiempo quedaba antes de que irrumpiera el mágico Adeyemi con el 2-4.LEVLevante2 Mathew Ryan, Jeremy Toljan, Aïssa Mandi, Adrián de la Fuente (Ifeanyi Ndukwe, min. 70), Manu Sánchez (Nacho Pérez, min. 70), Roger Brugué, Víctor García, Hugo Sotelo (Oriol Rey, min. 59), Jon Ander Olasagasti (Enzo Bardeli, min. 58), Dani Requena y Petar Ratkov (Iván Romero, min. 59) BCNBarcelona4 Joan García, Xavi Espart (João Cancelo, min. 79), Pau Cubarsí, Eric García, Gerard Martín (Andreas Christensen, min. 45), Fermín López, Rodri, Pedri (Marc Bernal, min. 65), Lamine Yamal (Dani Olmo, min. 65), Raphinha y Anthony Gordon (Karim Adeyemi, min. 66) Goles 0-1 min. 4: Xavi Espart. 0-2 min. 18: Lamine Yamal. 0-3 min. 47: Lamine Yamal. 1-3 min. 78: Iván Romero. 2-3 min. 87: Brugué. 2-4 min. 92: Karim Adeyemi Arbitro Jon Ander González EstebanTarjetas amarillas Gerard Martín (min. 45), Hugo Sotelo (min. 49) Las causas particulares y las acciones puntuales mandaron sobre las colectivas en el Barça. El control de Raphinha en el 0-2 fue estupendo, Lamine intentó ganar votos para el Balón de Oro con sus dos tantos —ya suma siete—, Espart no para de crecer como futbolista universal en un plantel con un amplio sentido del juego total y Adeyemi tiene el don de marcar tantos fabulosos, alguno tan importante como el anotado en Orriols. Nadie se acordó del Barça de los cinco goles cuando marcó Brugué. Las concesiones defensivas pusieron en peligro un resultado bien ganado por la efectividad de los delanteros el día que no se contó ninguna diana de Raphinha. Ya advirtió Flick de que su equipo solo tiene sentido cuando se emplea sin reservas y en el Ciutat de València se dejó ir antes de tiempo. Desequilibrado y vulnerable cuando no presionó, dejó de ser intenso y dejó de ser vertical hacia la portería de Ryan.Aunque ha mejorado la extensión y la calidad de la plantilla, la sensación es que la alineación preferida incluye ahora mismo a Rodri, Pedri y Fermín como centrocampistas, mientras Xavi Espart calza como lateral izquierdo y Gordon completa la delantera con Lamine y Raphinha. La ficha del partido fue cuanto menos inequívoca porque el Barça formó con el mismo equipo que en Mestalla. También el guion fue parecido por más que cambiaran los protagonistas porque a los cuatro minutos ya mandaban los azulgrana con un gol de Espart. El zaguero apareció en el balcón del área después de una jugada de mucha posesión y cruzó la pelota tras el toque desafortunado de Dela.La seguridad del Barça no mermó la confianza del Levante. No se asustó con el gol en contra y forzó incluso una muy buena intervención de Joan García antes del 0-2. Un gol a la contra, tirada por Lamine, armada por Raphinha y rematada por Lamine, muy diferente al 0-1, gestionado a partir de la elaboración, señal de la variedad de recursos en ataque del Barcelona. La abundancia de delanteros en el bando barcelonista quedaba compensada por las deficiencias en defensa, sobre todo por la inestabilidad del aturdido Gerard Martín, sustituido por Christensen. La falta de puntería penalizó al Levante en los momentos de absentismo del Barça, excesivamente confiado en su efectividad, muy remolón y poco paciente, reiterativo en las pérdidas y expuesto a los disparos de Víctor García. El equipo de Castro no acababa las jugadas y el de Flick no sabía cómo jugar ni cuando marcó el 0-3. El Barça calcó en la segunda parte el inicio de la primera cuando Lamine forzó y transformó un penalti de Mandi. La actitud del extremo fue especialmente elogiable porque en lugar de pedir manos del rival porfió en la jugada hasta que fue derribado y obtuvo el plácet del capitán Raphinha para contar su gol número siete. Los cambios de Flick certicaron que el Barcelona daba por acabado el partido antes de tiempo y el equipo quedó a merced del ímpetu del Levante. Un fallo de Espart y Christensen habilitó a Romero en el 1-3 y después Brugué encontró la recompensa a su fe en un rebote para situar el 2-3 después de superar incluso en carrera a Cubarsí.El momento fue crítico para los reservas del Barça hasta que apareció Adeyemi y acabó con la esperanza del Levante y la congoja del Barça. A falta del mejor juego, los goles fueron más decisivos que nunca para un Barça desafiado por un rival insospechado como el Levante.
El Levante desafía sin premio a un efectivo Barcelona
Un doblete de Lamine y los goles de Espart y Adeyemi derrotan a un rival que se batió con grandeza










