Teherán (EFECOM).- Muchos iraníes temen ahora más al empobrecimiento que a la guerra mientras Estados Unidos ha intensificado las sanciones y mantiene el bloqueo naval a Irán para aislar financieramente al país, lo que ha agravado una crisis económica que ya golpea con fuerza a las familias.
En las calles de la capital, el temor a una posible reanudación de los bombardeos contra Teherán parece quedar en segundo plano ante la preocupación por el deterioro constante de la situación económica, con la inflación interanual situada en el 89 % y la moneda nacional desplomándose día a día hasta cotizarse por encima de los 2.300.000 riales por dólar.
«La economía ya es una pesadilla para mí y muchos otros», cuenta a EFE Alí, un vecino del norte de Teherán de 45 años que pasea por el bazar de Tajrish para llegar a la estación de metro.
El obrero de la construcción dice que trabaja casi 12 horas al día y que el salario que recibe, de unos 400 millones de riales mensuales (152 euros), no le alcanza para llegar a fin de mes.
«Mi situación es especialmente delicada porque mi esposa sufrió un infarto hace dos años y desde entonces no puede trabajar», agrega.









