Las fuerzas rusas han lanzado este domingo un ataque cerca del paso fronterizo de Yahodyn-Dorohusk, en la frontera de Ucrania con Polonia. Según las primeras informaciones, un tren de pasajeros que se dirigía a Varsovia ha sido dañado en el ataque, así como una gasolinera y camiones que se encontraban estacionados en la zona. Por ahora no se han registrado víctimas mortales, pero los drones han provocado una gran columna de fuego en la zona afectada, aproximadamente a dos kilómetros de la frontera polaca.

El portavoz del Servicio Estatal de Guardia Fronteriza (DPSU), Andriy Demchenko, confirmó a medios ucranianos que los drones no alcanzaron directamente la infraestructura de inspección fronteriza, aunque las operaciones en el cruce de Yahodyn se detuvieron temporalmente durante la alerta de ataque aéreo mientras el personal y los viajeros se refugiaban.

El ataque impactó directamente en el vagón motor de un tren de pasajeros, pero el resto de vagones fueron evacuados después de que las autoridades ferroviarias fueran avisadas de la ofensiva con drones rusos.

El bombardeo tuvo lugar a menos de dos kilómetros de la frontera polaca, en la región de Volinia, lo que ha hecho saltar las alarmas diplomáticas. El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, describió la escalada transfronteriza como terrorismo ruso que "llama directamente a las puertas de la UE y la OTAN".