El dron ruso que alcanzó este domingo un tren de pasajeros a menos de dos kilómetros de la frontera de Ucrania con Polonia se produjo poco después de que un grupo de altos cargos y dignatarios europeos atravesara el paso fronterizo de Yahodyn, en el oeste de Ucrania. El ataque se llevó a cabo mientras Moscú lanzaba una de sus mayores oleadas de drones contra Ucrania de los últimos meses.

Entre los pasajeros evacuados tras el ataque se encontraba David Petraeus, antiguo director de la CIA y exgeneral del Ejército estadounidense, que viajaba en uno de los trenes afectados por la alerta. Petraeus relató que pudo escuchar el zumbido de los drones sobre el convoy poco después de que este atravesara los controles aduaneros ucranianos en dirección a Polonia. Los pasajeros fueron desalojados rápidamente y, poco después, una potente explosión sacudió la zona.

Según Petraeus, las fotografías tomadas tras el ataque permitieron identificar el aparato como un dron ruso propulsado por un reactor, que impactó contra la locomotora de otro tren de pasajeros situado junto al suyo. El exgeneral, acostumbrado a las explosiones por su experiencia militar, reconoció que el episodio fue "especialmente aterrador" para quienes nunca habían estado bajo fuego. El tren era un convoy civil y no constituía un objetivo militar, según el propio exdirector de la CIA. "No había ninguna justificación militar para lo que Rusia hizo en este caso", afirmó.