El miércoles cuando le tocó cerrar el primer día de la Convención Republicana en Dallas, Texas, a un poco más de 50 días de las elecciones de medio término en Estados Unidos que determinarán cómo quedará conformada la Cámara de Representantes y el Senado, Donald Trump anunció con grandilocuencia que le daría a cada uno de sus votantes 5.000 dólares. "Si los republicanos ganan, ustedes ganan con nosotros y reciben 5.000 dólares", expresó para convencer al electorado ante los malos presagios que muestran las encuestas previas. En su discurso de una hora y 45 minutos, Trump no dedicó su tiempo a promover o ensalzar a los diferentes candidatos de su partido. Hizo eje en su gestión. "Les pido que imaginen que soy yo el que está en la boleta, una vez más", aseguró. Esto ocurrió en un contexto en el que su imagen aparece desgastada por el alza de la inflación y por la atípica guerra que se mantiene desde fines de febrero con Irán. Esta semana en una encuesta que dio a conocer la cadena CNN realizada por SSRS indicó que en dos estados, Maine y Michigan, los candidatos demócratas al Senado tienen mayor apoyo que los republicanos y también otro sondeo del Institute of Governmenal Studies de la Universidad de California en asociación con el diario Los Angeles Times arrojó como ganador a gobernador de ese estado sureño al candidato opositor Xavier Becerra.