Los bancos calientan el mercado de depósitos. La nueva subida de los tipos de interés, aprobada este jueves por el Banco Central Europeo (BCE) hasta el 2,5%, ha devuelto el protagonismo a los productos de ahorro conservador dentro del escaparate bancario español con ofertas que alcanzan el 3,5% TAE para los depósitos y cuentas remuneradas superiores al 5%.Por dar una idea de lo que suponen estas cifras, el último dato que ofrece el BCE sobre la rentabilidad media de los depósitos a plazo en España era del 2,01% en julio. Ahora mismo el ahorrador puede encontrar opciones muy por encima. Ferratum ofrece el 3,4% a doce meses y Deutsche Bank llega al 3,25%, aunque cumpliendo determinados requisitos de vinculación, y Mediolanum un 3% (en este caso, siempre que se aporte el triple de dinero a un fondo gestionado por la entidad). Por debajo del 3% pero por encima del 2,5%, es donde se concentra el grueso de la oferta. Renault Bank ofrece un 2,88%, el banco BFF un 2,78% y Scalable Capital, Cetelem y SelfBan pagan el 2,75% a un año.La comparación por plazos deja ver una tendencia general de la banca y es que alargar el tiempo del depósito mejora el interés ofrecido. Los depósitos a seis meses son sensiblemente inferiores. Ferratum ofrece el 3,1%, Cetelem el 2,75% y Openbank el 2,5%. Y a tres meses, aunque hay ofertas puntuales como el 3,5% de Banco Big, la oferta se concentra por debajo del 2,5%: BFF, Cetelem y EBN ofrecen el 2,2%.Los bancos, habitualmente, fijan sus precios teniendo en cuenta sus necesidades de captar ahorro y la previsión de la curva de tipos. Si todo hace indicar que el precio del dinero será más alto dentro de seis meses de lo que lo está ahora mismo, ofrecen una mayor rentabilidad a más largo plazo. En cambio, si consideran que los tipos van a bajar, lo normal es que ofrezcan las mejores rentabilidades a más corto plazo. En el actual entorno macroeconómico, con las dudas que despierta la capacidad de Estados Unidos e Irán para firmar la paz en Oriente Próximo, el encarecimiento de los precios de la energía por la guerra, las previsiones del mercado pasan porque las tasas se mantengan más altas durante más tiempo.Los movimientos abren ahora la incógnita de cuántos bancos seguirán el mismo camino y de si asistiremos en los próximos meses a una guerra por el ahorro de los clientes. Una subida de 25 puntos básicos del BCE no implica que todos los depósitos mejoren en esa misma proporción. “Si los bancos consiguen ahorro con depósitos al 2% o 2,5%, es más barato que financiarse en los mercados. Como el mercado ya esperaba la subida de tipos, el aumento de la rentabilidad ya lo han hecho, por lo que no se espera ahora un crecimiento en las ofertas o muy poco”, explica Andre Boar, profesor de la UPF Barcelona School of Management.En el anterior ciclo de subidas de tipos, que llegaron a estar en el 4%, los grandes bancos no realizaron movimientos para remunerar el ahorro más conservador y las ofertas recayeron en las entidades medianas, pequeñas y los neobancos. En aquella ocasión las entidades argumentaban que contaban con liquidez de sobra.“La banca digital y los neobancos suelen reaccionar con más rapidez porque utilizan las cuentas remuneradas y los depósitos como una herramienta directa de captación de clientes. La gran banca tradicional, en cambio, tiene menos incentivos para elevar de forma generalizada la remuneración del pasivo, si mantiene una posición holgada de liquidez. Una nueva subida del BCE no tiene por qué provocar un incremento adicional del techo de las mejores ofertas. Es más probable que haga reaccionar a entidades que todavía están remunerando el ahorro por debajo de los tipos oficiales”, explica Pablo Vega, experto en finanzas del comparador financiero Roams.Cuentas remuneradasEn las cuentas remuneradas, los tipos de interés son incluso superiores. Algunas entidades ofrecen hasta un 5%, pero la comparación con los depósitos exige mirar la letra pequeña, más allá del porcentaje. Aunque muchos de los depósitos que ofrecen las remuneraciones más altas ya exigen algún compromiso adicional, en las cuentas la banca lleva meses optando por un modelo de vinculación por el que ofrecen una remuneración del saldo a cambio de contratar o utilizar con frecuencia otros productos, como la tarjeta, domiciliación de la nómina, de recibos o activar Bizum.Ibercaja ofrece un 5,09% TAE, aunque solo sobre un saldo máximo de 12.000 euros y a cambio de domiciliar la nómina, realizar al menos 6 compras al semestre con la tarjeta o domiciliar al menos un recibo. Se trata de la mejor oferta disponible. Bankinter también ofrece un 5% en su clásica cuenta nómina, sobre un saldo máximo de 10.000 euros, pero pide domiciliar una nómina de al menos 800 euros, tener tres cargos por recibos al trimestre y pagar al menos tres veces con tarjeta al trimestre.En un escalón por debajo se encuentran las ofertas de los neobancos. Trade Republic paga un 3,04% a los nuevos clientes sobre un saldo máximo de 50.000 euros. Bunq ofrece un 3,01% y B100, que pertenece al grupo Abanca, un 3% aunque bajo un modelo peculiar. En su caso, la rentabilidad máxima exige realizar al menos ocho compras al mes y gastar 200 euros con la tarjeta. Además, el dinero que se remunera se va trasladando desde la cuenta principal a otra que actúa como hucha a medida que el cliente cumple objetivos de actividad física (caminar un número de pasos al día) y desconexión digital (no pasar más de un tiempo determinado en las redes sociales).El efecto de la inflaciónEl enemigo de fondo sigue siendo la inflación. Por mucho que las rentabilidades hayan vuelto a subir, el ahorrador sigue enfrentándose a un problema, muchas veces invisible. Y es que ni siquiera las rentabilidades más altas del mercado son suficientes para evitar la pérdida de poder adquisitivo. Un depósito al 3,4% a doce meses, con una inversión de 10.000 euros, generaría unos 340 euros brutos en intereses. Si a esa cifra se le resta el 19% que retiene Hacienda, el cliente recibiría unos 275 euros, por lo que la rentabilidad real sería del 2,75%. Con una inflación interanual del 4,3% (último dato disponible correspondiente al mes de agosto), el resultado es negativo.Incluso la mejor oferta de las cuentas remuneradas (el 5,09% de Ibercaja) no compensa del todo la erosión que supone el aumento de los precios al consumo para el bolsillo, ya que, después de aplicar la retención del 19% a los intereses, equivale a un 4,12%. Sigue siendo ligeramente inferior al último dato de inflación.“Aunque es cierto que hay un segmento de ahorradores cada vez más activo que compara ofertas y mueve su dinero buscando unas décimas adicionales, también es cierto que en España factores como la escasa remuneración del dinero que ofrecen los bancos tradicionales y todavía mejorable educación financiera hacen que existan muchos clientes que mantienen una parte importante de su liquidez prácticamente sin remunerar”, expone Pablo Vega. Esto no significa que los depósitos hayan perdido su función. Para un ahorrador que quiere conservar un colchón de liquidez, asumir poco riesgo y conocer de antemano cuánto cobrará, siguen siendo una alternativa válida. “Con la inflación del 4,3% el ahorrador conservador tiene que mover el dinero porque si no la pérdida es muy alta. Aunque el depósito ofrezca un 2% de remuneración, al menos amortigua la pérdida, pero ahora mismo, sin asumir riesgo, se pierde dinero”, explica Boar.La elección depende también del horizonte temporal y de cuándo pueda necesitar el dinero. Además, el nuevo escenario de tipos ofrece más oportunidades, pero para alcanzar las mejores rentabilidades, es necesario mirar el tipo de interés, el plazo, las vinculaciones y requisitos y calcular cuánto queda realmente después de inflación e impuestos.
La subida de tipos calienta los depósitos, con rentabilidades de hasta el 3,5% a un año
Las entidades elevan la remuneración del ahorro conservador, pero todavía sigue siendo insuficiente para batir a la inflación












