El contundente triunfo de Germán Font en Marcos Juárez, quien se impuso a Pedro Dellarossa por más de 25 puntos, no sólo generó repercusiones en el seno del peronismo cordobés, sino que provocó un verdadero cimbronazo dentro de la oposición provincial. Con el tablero de cara a las elecciones a gobernador de 2027 completamente abierto, la necesidad de reorganizarse encendió todas las alarmas, desencadenando una semana hiperactiva, plagada de presiones, miradas de reojo y acusaciones cruzadas; todo detrás de un llamamiento a la unidad por parte de todos los involucrados.

El primero en tomar la posta tras el golpe electoral registrado en el sudeste provincial fue Rodrigo de Loredo. El dirigente radical fue el más activo en los últimos días y reaccionó de inmediato luego del mazazo recibido en lo que supo ser el kilómetro cero de Cambiemos.

De Loredo convocó a la unidad de todo el arco opositor, pero en el video difundido a través de sus redes sociales acompañó su pedido con una propuesta que si bien no es nueva, pareció remarcarla: definir al candidato más competitivo mediante una interna o una encuesta, algo que cayó como un baldazo de agua fría entre sus potenciales socios.

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