El legendario Ronnie Wood junto a Imelda May, anoche en Razzmatazz
Miquel Muñoz / Shooting
SergioLozano
Barcelona
Resulta extraño ver a un Stone tocando sin tener 50.000 personas enfrente, pero anoche sucedió el milagro. Ronnie Wood demostró su amor por el rock’n’roll en una sala Razzmatazz convertida en templo a la memoria del género a cuenta de una carrera que suma ya seis décadas. Con esta excusa, y la de presentar la antología Fearless el guitarrista pasó anoche por Barcelona mientras sus jefes, Jagger y Richards, deshojan la margarita decidiendo si los Rolling Stones regresan por enésima vez a los escenarios.








