Donald Trump tiene la habilidad para dar en todo momento con la frase justa para provocar un debate encendido en país ajeno, sobre todo en territorios anglosajones como el Reino Unido o Irlanda. En una visita a Dublín, este fin de semana, el presidente estadounidense ha afirmado que una Irlanda unida sería algo “fantástico” y que será algo que acabe ocurriendo.“Me encantaría verla [Irlanda] unificada. Va a ocurrir en algún momento, y tenéis al hombre correcto para impulsarlo”, ha afirmado Trump, en referencia al primer ministro irlandés, Micheál Martin, con quien ha celebrado un encuentro. “Creo que sería algo fantástico. Está claro que el Reino Unido tiene algo que decir al respecto, pero creo que sería algo magnífico. ¿Cómo pude ser malo?“.El propio Gobierno irlandés se ha visto obligado a rebajar la importancia de las palabras de Trump, y un portavoz del primer ministro ha dejado claro que la política oficial respecto a Irlanda del Norte no había cambiado.En el número 10 de Downing Street, la oficina del primer ministro británico, Andy Burnham, ha descartado la celebración cercana de un referéndum de reunificación como el que contemplan los acuerdos de paz de Viernes Santo.La decisión última, según esos acuerdos, está en manos del secretario de Estado para Irlanda del Norte, que tiene la prerrogativa de valorar la actitud general de los ciudadanos respecto a cuestión tan delicada que reflejen las encuestas antes de poner en marcha la consulta.Los partidos republicanos de lrlanda, defensores de la reunificación, como el Sinn Féin, han celebrado las palabras del presidente estadounidense y han reclamado que comiencen los preparativos de una hipotética consulta.Los partidos unionistas, sin embargo, han cargado contra las palabras de Trump. “El futuro de Irlanda del Nortre será decidido por sus ciudadanos, y no por un comentario casual en Londres, Dublín o Washington”, ha dicho el líder del Partido Demócrata Unionista, Gavin Robinson.Más de 10.000 personas han salido este sábado a las calles de Dublín para protestar por la visita de Trump a Irlanda.
Trump agita el debate político en Dublín y en Londres al asegurar que sería “fantástico” ver una Irlanda unida
El primer ministro británico descarta un referéndum sobre la reunificación










