Suecia vota este domingo en unas elecciones ajustadas que se han convertido, en la práctica, en un plebiscito sobre la entrada al gobierno de la formación de ultraderecha Demócratas de Suecia (SD). Su eventual incorporación al ejecutivo culminaría la transformación de un partido que durante décadas fue considerado un paria político en un socio de confianza en el Gobierno.
Según las últimas encuestas del viernes, SD obtendría alrededor del 18% de los votos mientras que los partidos del bloque de centroderecha que lidera el primer ministro Ulf Kristersson se han comprometido a incorporar a la formación ultra al Gobierno para reeditar su mandato. Sin embargo, Kristersson afronta unas elecciones cuesta arriba, ya que los sondeos dan la victoria al partido de los socialdemócratas (con el 28,6% de los votos) y dan opciones a formar una coalición de izquierda-verde, aunque la ventaja respecto a los partidos del bloque conservador se va haciendo cada vez más ajustada con cada nueva encuesta.






