Actualizado a las 21:41h.

El Festival de Venecia ha clausurado este sábado su edición más política. El León de Oro ha sido para 'Woman Unkown', sobre una niñera que intenta reconstruir su vida tras la Segunda Guerra Mundial. Dirigida por la egipcia-danesa May el-Toukhy, también ha conseguido la Copa Volpi a la Mejor Actriz.

En cualquier caso, todas las miradas estaban puestas en el documental 'Naza', sobre las estrategias militares de Israel en Palestina. Dirigida por Yuval Abraham y Rachel Szor (responsables del oscarizado 'No Other Land', también sobre Gaza) y producida por Jonathan Glazer ('La zona de interés'), este filme, con extrema diferencia el que más ha dado de que hablar, ha tenido que conformarse finalmente con el Premio Especial del Jurado, algo así como el 'bronce'.

El revuelo empezó el pasado febrero en la Berlinale, cuando el presidente de aquel jurado, Wim Wenders, defendió que los cineastas deberían evitar hablar de política. Sus palabras levantaron una ráfaga de comunicados cruzados y todo tipo de quejas y debates que nos han llevado hasta una Venecia cuya selección oficial ha sido una ristra de películas sobre guerra, inmigración, Palestina y todo tipo de asuntos políticos.