Uno se imagina la memoria como algo parecido a un archivo, como uno de esos almacenes polvorientos en cuyas estanter�as se acumulan millones de registros esperando a que alguien los reclame. Pero lo que est�n demostrando cient�ficos como Liset M. de la Prida, directora del Centro de Neurociencias Cajal (CSIC), es que �lejos de ser algo est�tico, la memoria es fr�gil, moldeable y editable�.Aunque no se lo crea, muchos de los recuerdos que atesora -aquel d�a que se perdi� en la playa, sus d�as en Primaria, su primer beso...- quiz�s no ocurrieron exactamente como usted piensa.�Porque el uso de la memoria es din�mico�, explica la neurocient�fica. Y a menudo, cuando evocamos un recuerdo en cierta manera lo adaptamos y actualizamos. �Esa flexibilidad es la que nos permite sobrevivir�, se�ala De la Prida. �Usamos la memoria en funci�n de las circunstancias y la incluimos en marcos de interpretaci�n que nos permiten tomar decisiones r�pidas. Si fuera algo est�tico, como ese almac�n que a menudo uno se imagina, no podr�amos adaptarnos ni ser flexibles�. El caso es que no conocemos bien c�mo funcionan esos procesos que son fundamentales para el comportamiento humano y tambi�n tienen implicaciones en el desarrollo de la inteligencia artificial. Para desentra�arlos, la neurocient�fica acaba de recibir una prestigiosa ayuda europea -una ERC Advanced Grant- para su proyecto DYNAMEM, que �busca entender c�mo el cerebro utiliza los recuerdos para guiar el comportamiento�.�Queremos descubrir los mecanismos neuronales que permiten al cerebro arbitrar entre recuerdos alternativos y transformar la memoria en acci�n�, aclara la especialista. Para lograrlo, su equipo estudiar� c�mo circuitos de distintas poblaciones neuronales que viven en el hipocampo cerebral seleccionan la informaci�n almacenada seg�n el contexto y las necesidades del individuo para guiar su exploraci�n, su aprendizaje y su conducta. �El cerebro debe decidir constantemente qu� recuerdos utilizar�, explica De la Prida. �Y aunque sabemos mucho sobre c�mo se almacenan las memorias, a�n ignoramos c�mo se seleccionan y utilizan para tomar decisiones�.Ese conocimiento, avanza, �puede transformar nuestra comprensi�n de funciones cognitivas esenciales, como el aprendizaje, la adaptaci�n a situaciones nuevas o la toma de decisiones. Y tambi�n ayuda a entender mejor las alteraciones presentes en enfermedades neurol�gicas y psiqui�tricas que afectan a nuestra capacidad de recordar�, apunta.Para saber m�sAdem�s, tambi�n puede ser fundamental para el desarrollo de la inteligencia artificial. �En los sistemas de inteligencia artificial hay capacidades que a�n no se sabe c�mo se pueden implementar. Por ejemplo, casi todos los sistemas son entrenados por refuerzo. En cambio, un humano es capaz de aprender cosas nuevas de una sola vez. Precisamente porque usamos la memoria de una manera din�mica, y la incluimos en marcos de interpretaci�n que nos permiten tomar decisiones m�s r�pidas. El cerebro tiene mecanismos de aprendizaje aut�nomo, sin esfuerzo alguno, simplemente guiado por la curiosidad. Es importante entender c�mo se puede implementar este tipo de habilidades�. El proyecto DYNAMEM parte de la amplia experiencia del equipo en la investigaci�n de los circuitos del hipocampo, una regi�n cerebral que es esencial para la memoria."El cerebro es un sastre que teje las experiencias para confeccionar la memoria. Queremos conocer esa trama"�En los �ltimos a�os hemos descubierto c�mo distintas poblaciones neuronales dentro de esta estructura contribuyen de forma diferente a la representaci�n de experiencias y contextos", apunta. "Y recientemente hemos obtenido evidencias de que estas poblaciones pueden influir de manera distinta en c�mo se utiliza la informaci�n almacenada para explorar el entorno. Estos resultados sugieren que el cerebro dispone de mecanismos especializados no solo para almacenar recuerdos, sino tambi�n para decidir cu�les utilizar en cada momento. Queremos investigar este nuevo nivel de organizaci�n�.La tecnolog�a actual permite, por primera vez, adentrarse en ese intrincado cableado, bucear en esa estructura hasta ahora insondable.�Tenemos una serie de t�cnicas muy avanzadas que nos permiten identificar cientos de neuronas individuales y seguir su actividad en tiempo real de manera masiva�, expone De la Prida. �Ahora somos capaces de aislar la actividad de las neuronas y observar c�mo se van activando seg�n el individuo va explorando o tomando decisiones�. Y, adem�s, los m�todos computacionales avanzados permiten extraer informaci�n de esos grandes vol�menes de datos.Liset M. de la Prida, en su laboratorio del Centro de Neurociencias Cajal (CSIC).�Nuestra intenci�n es que de toda esa informaci�n podamos destilar los principios fundamentales de la conexi�n entre esas neuronas y c�mo esa organizaci�n da lugar a patrones de actividad que determinan las decisiones que va tomando el sujeto�, explica De la Prida, que, en su obra Cerebro, espacio y tiempo (Guadalmaz�n), compara el cerebro con un sastre que hila nuestras experiencias en secuencias para confeccionar la memoria. �Queremos saber c�mo se teje esa trama y c�mo la utilizamos de manera din�mica�.Ese es el primer objetivo de la investigaci�n, pero, como segundo paso, la cient�fica tiene otra meta a�n m�s ambiciosa.�Las ayudas ERC apuestan por investigaciones de frontera, que tienen grandes componentes de riesgo, pero que nos pueden aportar mucho conocimiento. Son investigaciones de las que se denominan high risk, high gain�. La parte m�s arriesgada, contin�a la investigadora, es la que quieren poner en marcha una vez hayan comprendido c�mo funcionan esos principios fundamentales que nos permiten tomar decisiones de forma �gil. �Una vez entendamos bien todo esto queremos intervenir en tiempo real para poder modificar esas decisiones�, anuncia. �La tecnolog�a ya nos permite no solo observar las neuronas, sino activarlas o inactivarlas de manera precisa y controlada. Queremos ser capaces de modificar esas elecciones de manera sistem�tica y controlada�, explica la investigadora, que, aunque destila entusiasmo, enseguida apela a la responsabilidad que conlleva el desaf�o."Me preocupan las derivadas �ticas de la Neurotecnolog�a, pero no creo que eso deba frenar su avance"�Siente v�rtigo ante esa posibilidad de modificar la conducta?La tecnolog�a nos avanza objetivos que hasta ahora no hab�amos planteado. Efectivamente da v�rtigo, pero toda nuestra investigaci�n tiene un fuerte componente �tico que es el que nos gu�a. Nuestro objetivo es entender los mecanismos del cerebro y, a partir de ese conocimiento, explorar c�mo intervenir cuando esos mecanismos est�n alterados. Pensemos, por ejemplo, en conductas patol�gicas reiterativas o en recuerdos traum�ticos que condicionan gravemente la vida de una persona. Estar�amos hablando, en cualquier caso, de prototipos experimentales, que est�n todav�a muy lejos de tener una aplicabilidad cl�nica. Hace muy poco esa posibilidad ser�a impensable...Estamos en un momento �nico desde el punto de vista tecnol�gico y metodol�gico. El maridaje de la Neurociencia con la inteligencia artificial est� proporcionando una oportunidad excepcional para descubrir principios b�sicos del funcionamiento del cerebro que seguimos sin conocer. Hay grandes preguntas que seguimos sin poder resolver, como qu� es la conciencia, qui�nes somos, qu� determina nuestras certezas... Todo eso opera en el cerebro y tenemos las herramientas para profundizar en ello. �Le preocupan las derivadas �ticas de esto?Cualquier desarrollo tecnol�gico supone una revisi�n de los planteamientos que tenemos. Nos lleva a una frontera en la que no hemos estado, nos hace preguntas, nos expone y nos permite hacer cosas que no se han hecho. Toda la tecnolog�a tiene una doble cara. Se puede utilizar para bien o para mal. Por eso es importante que todo avance vaya siempre de la mano de la �tica. Me preocupan las derivadas �ticas de la Neurotecnolog�a, pero creo que esa preocupaci�n no debe frenar su avance. En sus palabras se nota que la cient�fica, una de las figuras m�s relevantes de la Neurociencia espa�ola, es una apasionada del cerebro, �probablemente el �rgano m�s complejo que ha creado la naturaleza�. Sin embargo, no lleg� a �l desde la Biolog�a o la Medicina, sino desde las Ciencias F�sicas, la materia en la que se licenci�. �Realmente hay bastante conexi�n entre ambos campos. El cerebro es un �rgano compuesto de una serie de c�lulas expuestas al flujo permanente de iones a trav�s de sus membranas, una actividad el�ctrica que provoca campos electromagn�ticos. Pura F�sica al fin y al cabo. Los f�sicos tenemos esa tendencia a meternos en todas partes. La F�sica es una materia que nos ayuda a entender el mundo. Nos da un esquema mental para comprenderlo y definirlo. Dentro de la F�sica lo que me interesaban eran los sistemas din�micos, y en un momento dado me encontr� con el cerebro, que no solo es un sistema din�mico, sino tambi�n es un sistema biol�gico complejo. No es un mero ordenador. Eso me atrap� y me sigue apasionando�, se�ala.�Cu�l es su primer recuerdo?Mi primer recuerdo tiene que ver con el nacimiento de mi hermana. Pero uno termina reconstruyendo sus primeros recuerdos. Porque en realidad muchas veces no son tus recuerdos, sino los que tus padres y tus familiares te ayudaron a crear. Modificamos nuestra memoria de manera inconsciente en muchos casos. Al revivir lo pasado, solemos ponerlo en relaci�n con otros recuerdos o con informaci�n posterior, que modula la forma en la que lo rememoramos. Hace poco una amiga me demostr� con una foto que nunca hab�a estado en una fiesta pese a que yo estaba convencida de que s�.�Qu� implicaciones tiene esa edici�n de la memoria en el concepto de verdad?La verdad, desde el punto de vista narrativo, tiene cierta fragilidad. No hablamos de una verdad medible y demostrable, sino de los hechos vividos y rememorados por una persona. Esta capacidad de editar los recuerdos nos permite reinterpretar el pasado a la luz de la experiencia, pero tambi�n modifica el registro de las cosas que pasaron en nuestro cerebro. Es la cara y la cruz: el mismo mecanismo que nos hace aprender del pasado, nos puede tambi�n enga�ar sobre �l. Pero hay memorias que sabemos guardar relativamente intactas. Tambi�n generamos un registro externo que nos ayuda en ese sentido, como las fotos. La verdad es un concepto que conecta filos�ficamente con la esencia del cerebro, ya que es el cerebro qui�n produce el conocimiento del mundo. Es muy importante ser conscientes de este sesgo.
La cient�fica que quiere desentra�ar nuestros recuerdos: "La memoria es fr�gil, moldeable y editable"
Uno se imagina la memoria como algo parecido a un archivo, como uno de esos almacenes polvorientos en cuyas estanter�as se acumulan millones de registros esperando a que alguien...







